En una medida anunciada por la administración de Biden, las facturas médicas impagas ya no afectarán los informes de crédito de los consumidores.
Este cambio beneficiará a más de 15 millones de estadounidenses, eliminando aproximadamente $49,000 millones en deudas médicas de los reportes de crédito.
La Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB, por sus siglas en inglés) estima que esta reforma podría elevar los puntajes de crédito en un promedio de 20 puntos, facilitando el acceso a hipotecas, préstamos y financiamiento para pequeñas empresas.
La vicepresidenta Kamala Harris calificó esta medida como un “cambio radical” para las familias que enfrentan dificultades económicas.







