
Las exposiciones potenciales a la rabia aumentaron este verano en comparación con 2025, según un nuevo reporte de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, CDC.
La agencia reportó un aumento del 17 por ciento en las consultas relacionadas con posibles exposiciones durante julio y agosto. Además, el uso de vacunas contra la rabia aumentó 33 por ciento y el de inmunoglobulina, 76 por ciento.
Los CDC recuerdan que la rabia es una enfermedad mortal, pero prevenible, que puede transmitirse por mordeduras, rasguños o contacto con la saliva de animales infectados. Recomiendan nunca acercarse a animales silvestres que parezcan enfermos, heridos o que tengan un comportamiento inusual.








