Hablar de salud mental puede ser difícil, especialmente cuando existe el miedo a ser juzgado o la creencia de que los problemas emocionales deben resolverse únicamente dentro de la familia.
En la comunidad hispana, el estigma y el temor a lo que otras personas puedan pensar pueden convertirse en barreras para buscar apoyo cuando más se necesita.
Sin embargo, los expertos recuerdan que pedir ayuda no es una señal de debilidad. Buscar apoyo y hablar sobre lo que estamos viviendo también forma parte de cuidar nuestra salud.
Crear espacios donde las personas puedan hablar abiertamente sobre su bienestar emocional puede ayudar a reducir el estigma y facilitar que quienes necesitan apoyo sepan que no tienen que enfrentar estas situaciones en silencio.








