Una jueza federal bloqueó las restricciones impulsadas por la administración Trump que buscaban prohibir el uso de beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) para comprar refrescos y otras bebidas azucaradas.
La jueza Amy Berman Jackson determinó que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos no tiene la autoridad para modificar la definición de “alimentos” establecida por el Congreso.
Como resultado, anuló las aprobaciones otorgadas a varios estados para implementar programas piloto que limitaban este tipo de compras.
La decisión surge tras una demanda presentada por beneficiarios del programa en distintos estados, quienes argumentaron que las restricciones excedían la autoridad legal de la agencia federal.
Por ahora, los beneficiarios de SNAP podrán continuar utilizando sus beneficios para adquirir refrescos y otras bebidas azucaradas bajo las reglas actuales del programa.








